Entradas de Amparo Ferrando

La cadencia del recuerdo según Dominique A

No hay por qué tener prisa, no siempre y sobre todo no para las cosas importantes. Ni para avanzar fases en la vida, ni para retroceder y hacer balance de ellas. El músico francés Dominique A máximo representante de la nouvelle chanson, se ha tomado su tiempo para volver al pueblo donde pasó su infancia y enfrentarse al que él cree que fue y sus circunstancias. Leer más…

LBV singular

Inma

Empezamos el año en buena forma, ejercitando el gusto y el intelecto con una de las libreras de cabecera en Valencia. Inma comparte con nosotros sus buenos hábitos para vencer el desaliento del mundo moderno, con mucho mimo en lo pequeño, cuidando de su propio espacio, mirando la ciudad siempre con ojos nuevos -inquietos como los que ella tiene- cocinando o disfrutando a fondo del silencio de la lectura.

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LBV singular

Pau

Seguimos con las buenas costumbres de compartir y curiosear los placeres cotidianos de personitas como tú y como yo. Hoy le toca el turno a Pau, guionista, director, realizador y productor de cine y TV y además, casi a la par de importante, un apasionado de la gastronomía. En sus pistas, mucho cine y buena tele, chocolate negro y paseos por la playa en invierno. Pasen, lean y, como siempre si quieren, compartan.

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LBV singular

Gisela

Volvemos un poquito a la carga con las mejores vibraciones de Gisela, profesora de Tai Chi y acupuntora, y su manera de ver eso de la buena vida. Culo inquieto, amante de la naturaleza y del baile entre otros millones de cosas, comparte aquí la importancia de los vínculos y el contacto, tanto de su familia como los vecinos y la vida de barrio. Ella también es de las que les gusta ‘tocar mare’, vamos. Pasen, lean y, si quieren, compartan.

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El gusano de la noche

Hace meses Jake Gyllenhaal parecía uno de los seguros premiables en su papel de Nightcrawler, en la senda de actores que se someten a una gran transformación física para interpretar a ciertos personajes. Robert de Niro, en muchas pero el principio fue Toro Salvaje, Charlize Theron en Monster, o Christian Bale en El maquinista son algunos de los ejemplos recurrentes. Gyllenhaal aparecía en las fotos de rodaje tan trabajado como delgado y se apreciaba sobre todo en su rostro: ojos saltones, cráneo marcado, mirada demente. Sin embargo su gran interpretación ha quedado en segunda fila, como la de Jennifer Anniston en Cake, para las nominaciones de los premios gordos, SAG, Globos de Oro y Oscars. Los premios no son sinónimo de juicio justo y no vamos a entrar en lo evidente.

El film está escrito y dirigido por Dan Gilroy, que debuta en la dirección aunque es un veterano guionista de thrillers más o menos peculiares; en su haber, Freejack o Misión Explosiva (ups), pero también y sobre todo abundantes trabajos televisivos, que sin duda le habrán servido de documentación para Nightcrawler. El significado de la palabra que da título ya dice mucho de su argumento: gusano que sale de noche y que suele usarse como cebo en la pesca, y en sentido figurado, en general la persona que está socialmente activa o trabaja sólo de noche. Y esto es Lou, un arribista interpretado por Gyllenhaal que simboliza a la perfección el tópico del don nadie norteamericano que a base de empeño, frases de autoayuda y pocos escrúpulos consigue ascender lo inimaginable mediante el todo vale.

Cuando empieza la película es un pobre diablo que sobrevive como puede en la ciudad de Los Ángeles a base de trapicheos pero que se mueve con soltura en el crimen. En uno de sus paseos nocturnos en coche presencia un accidente y descubre el negocio de las grabaciones de sucesos para los canales locales de información televisiva y algo en él hace click. A partir de ahí el desarrollo del personaje y de la historia es escalofriante, acerado, con excelente pulso, bien desarrollado, tan cruel como contundente.

Más allá del aspecto físico la composición de Jake Gyllenhaal es apabullante en sus matices y leves gestos corporales, como un gusano que va a la víscera, se mete dentro y te provoca el malestar en el estómago propio de los excesos que no encuentran limitaciones a su paso. Frente a él está la estupenda René Russo también en uno de sus grandes papeles, como la estrella de los informativos venida a menos que hará cualquier cosa para relanzar su carrera. Un retrato oscuro y despiadado del sensacionalismo televisivo en sus más bajas cotas.