Archivo de julio, 2013

Películas con mala sombra

Igual que en la vida te encuentras con personas que tienen muy mala sombra, también hay películas que resultan así, que tienen mala pata, y si no te pillan en un día muy fino la impresión puede ser desastrosa. A veces pueden ser incluso grandes films de directores consagrados; por ejemplo me pasó con Jo, qué noche de Martin Scorsese, por nombrar el caso más paradigmático. Y hace unos días me ocurrió con Turistas (Sightseers) de Ben Wheatley, de la que había oído maravillas, que si una gran comedia, que si amor, que si acidez. Sí, desde luego mucha acidez tiene, tanto que los protagonistas me parecieron odiosos ya en el primer cuarto de la película.

Elegí ésta entre toda la cartelera por la cantidad de estrellas que le ponían críticos a los que respeto, como Jordi Costa, y tantos comentarios elogiosos. El humor negro me entusiasma, aquí solo encuentro mala baba y es una de esas ocasiones en que me siento al margen. El dúo protagonista, Alice Lowe y Steve Oram, son cómicos que ya manejaban estos personajes marginales por la escena inglesa y Wheatley consideró que ahí había una película. Está bien hecha e interpretada, y parejas sanguinarias en el cine las ha habido siempre, algunas fascinantes, como Bonnie and Clyde, así que no es por remilgos morales, puede ser una historia como cualquier otra, pero ésta me pareció insoportable.

Con el atrezzo de la lucha de clases de fondo y una estética feísta mucho más allá del sello Mike Leigh, vamos viendo las andanzas de estos dos por los museos más insospechados de toda Gran Bretaña mientras se quitan de en medio a todo el que se atreve a decirles algo que no les viene bien. Todo es una  venganza por las injusticias supuestamente sufridas en sus grises existencias, como si ellos no fueran responsables ni dueños de su vida. “Yo solo quiero ser temido y respetado”, dice el protagonista en un momento del film dando una idea del carácter enfermizo del sujeto. Id al cine malditos es una columna concebida para alentar el deseo de ver cine, pero no siempre hay suerte. Hay películas que simplemente estás deseando que acaben.

Flaneo por Valencia

Caminar, patear, farolear, zascandilear, piponear, callejear…hay muchas palabras para describir, o intentar acercarse al flâneaur francés, un término único de tan afinado que el poeta Charles Baudelaire inventó para describir ese vagabundeo sin rumbo fijo por la ciudad. Adaptado al español lo usamos como ‘flaneo’. Y flaneando por el centro histórico de Valencia estuve de forma espontánea un día cualquiera de la semana pasada, en ese punto perfecto que es no tener ni prisa ni demasiado tiempo libre, o te pierdes. Con la excusa de hacer unos recados aprovechando las rebajas me lié a andar y de la zona de Colon me fui hacia el Mercado Central, y luego por la plaza del Negrito hasta Caballeros, y me metí por San Nicolás y esas pequeñas plazas (recoletas, diría mi padre) que son todo calma entre semana. En cualquier rincón puedes descubrir un nuevo negocio por cada otro que ha cerrado, y te llevas sorpresas, unas buenas y otras malas. Seguí hacia la calle Danzas -que solo su nombre ya encandila- y salí por la Lonja para encaminarme ya hacia el otro lado por Bolsería.

Había quedado con Ana y Ricardo (y esta vez se unía Mario también) para nuestra cita periódica para manducar en L’Atmosphère, el maravilloso restaurante que hay en el Instituto Francés (calle Moro Zeit, 6). Su económico menú, con platos diferentes cada día, elaborados con mimo y originalidad, y su legendaria tarta tatin (adoro), todo eso y el trato atento de Juliette y compañía, hacen que seamos fans. Las sobremesas allí se alargan por buenas razones. Una pena que en agosto vaya a estar cerrado. Los menús apañados ahora mismo en Valencia, como el flaneo, son temas recurrentes que no se agotan, y volveré sobre ello.

pensar expoY vuelvo a Isidro Ferrer. Hace poco mas de un año lo conocí en una de las charlas que organizó la Asociación de Diseñadores de la Comunitat Valenciana (ADCV) en la Fundación Bancaja, y quedé fascinada. Ahora y ya que se ha prorrogado (hasta el 26 de julio) no hay excusa para perderse una exposición tan chula como Pensar con las manos, mano a mano entre Ferrer y Pep Carrió, en la Sala Josep Renau de la Facultad de Bellas Artes. Ilustración, poesía en imagen y en palabra, animación y juguetes multimedia (app específica incluida), despliegue de creatividad en resumen. Aunque quizá dé un poco de pereza porque la sala esta lejos del centro merece la pena el viaje.

Y que no se me olvide, esta semana ya ha comenzado también el Festival de Jazz del Palau, confestival_jazz el patrocinio en el nombre, por cierto, de una de mis marcas de ginebra favoritas. Chick Corea, Wynton Marsalis, Madeleine Peyroux, todos los artistas son grandes nombres apetecibles aunque se salen de mi presupuesto. Eso sí, no pienso faltar a otra de las citas clásicas del verano en la ciudad, el concierto del jueves por la noche en los jardines del Palau, este año con Jon Batiste & Stay Human. De lo bueno siempre queremos repetir.

 

James Gandolfini/Tony Soprano best scenes

La vida después de la pasión

Antes del anochecer era uno de los estrenos más esperados de la temporada, tras numerosos rumores ya que se rodó prácticamente en secreto y se presentó con gran éxito en la última Berlinale. La tercera entrega de una saga romántica indie que comenzó en 1995 con Antes del amanecer y continuó en 2004 con Antes del atardecer. Celine y Jesse se conocieron con veintipocos años en Viena mientras hacían el Interrail como mochileros. Continuaron su reencuentro en París, el uno ya casado y con realidades que aunque ellos se resistían les separaban. Ahora aquí los vemos de vacaciones en familia en la bella Grecia post-crack. No es casualidad el entorno de fondo en que se enmarca la historia que parecía condenada al eterno baile de amor imposible, idealizado y ansiado. Aquí entra de lleno la cruda realidad y el resultado es prodigioso.

El trío creativo que forman el director, Richard Linklater, con los dos actores, Julie Delpy y Ethan Hawke -que desde la segunda película se incluyen de hecho en los créditos como guionistas-, se encuentra en plena forma. Se nota que son trabajos especiales, una criatura que miman, que respetan en sí misma, y el resultado lo dice todo. Todas las críticas la ponen por las nubes y la señalan como una de las mejores del año. Y es que es puro cine adulto, elaborado, donde nada sobra y nada falta, y las interpretaciones alcanzan cotas de perfección, especialmente en el caso de Hawke en el que se aprecia un enorme salto cualitativo (su rostro desencajado al final de la escena en el hotel es de antología). Los espectaculares planos secuencia están tan bien hechos que te hacen sentir que retratan sus vidas justo tal y como son, aunque leyendo sobre ello te enteres de que todo es fruto de muchísimo ensayo y estudio, guión entre todos, improvisación muy trabajada. No hay nada tan difícil como mostrar la vida sin artificios y ellos lo consiguen de calle.

En Before midnight la sorpresa es que -insospechadamente- Jesse y Celine decidieron hace ocho años seguir adelante con su relación, llevarla a un plano real, con todas las complicaciones que eso suponía. Él estaba casado y con un hijo y ahora vemos la resaca de su separación, y todo lo demás que ha ido ocurriendo en sus vidas (principalmente tener un par de gemelas) desde el encuentro en París, ciudad en la que, por cierto, viven. Hay quien me ha dicho que la encontraba larga, aunque apenas dure una hora y cuarenta minutos. A mí particularmente se me hizo corta, hubiera querido seguir sabiendo de qué hablaban en esa terraza y qué iban a hacer con sus vidas. Más que larga, llega un punto en que el film se hace palpablemente incómodo, porque ya no se centra en la luz y las ganas de vivir de sus personajes (todos, porque en éste hay escenas corales muy valiosas) sino en la amargura de una relación, y lo hace de forma tan auténtica que es inevitable no removerse. En la sesión de noche en que yo la vi no dejé de escuchar risas, aunque estoy convencida que eran más bien las típicas risas nerviosas ante la impudicia de los diálogos.before-midnight

Aquí vemos lo que viene después de la pasión, lo que es una pareja de carne y hueso, el verdadero amor que se revela después del enamoramiento, las penas y la complicidad, los reproches, el respecto y la falta de, su rutina, a veces calmada, alterada, feliz, aburrida. Esos momentos de crisis en que nos preguntamos el sentido de continuar, si somos capaces de vivir el amor en toda su extensión, y no por la comodidad de la cama caliente sino por el inmenso tesoro que es compartir la vida, multiplicarla junto a la persona amada. No vale funcionar como autómatas, es habitar ese amor, y esa cotidianidad y aún en los desencuentros entender, respirar, dar espacio y tener voluntad de seguir amando, de seguir creciendo junto a esa persona, aprendiendo de ella y de uno mismo.

Como tantas cosas en esta vida, la dinámica de pareja es algo que se da por presupuesto, y no. Se puede estar ahí de muchas formas, a medio gas o al 100%. Nadie dijo que fuera fácil, requiere coraje, esfuerzo, ganas y, como dice un personaje del film, antes de amar al otro hay que amar sobre todo, mucho, la vida y saber llevarse en singular. Todo eso lo tienen ellos y nos lo hacen llegar. It is not perfect, but it is real, reclama Jesse en la escena final. Y vislumbramos un cierre tranquilo para una noche de pelea sentimental, pero desconocemos el camino que los personajes van a tomar. Nada es seguro. No existen guiones para nuestra vida.

 

 

 

Las noches de julio

Esta semana, mañana exactamente, se cumplen ya 7 años del accidente de metro de Valencia, que dejó 43 muertos y 47 heridos. Con la emisión del programa de Salvados, las concentraciones en la Plaza de la Virgen han crecido y vuelto a la portada. Mañana, con más razón. Bienvenido sea todo gesto para que no se olvide el caso y se exijan las flagrantes responsabilidades que los gobernantes han huido. Parece que esta vez el nivel de hartazgo general ha conseguido vencer al pasotismo característico valenciano. Lecturas positivas que se le pueden encontrar a la crisis.

JoseDavid-masterchefEn una dimensión completamente diferente, y perdón, la polémica del televisivo Masterchef. Esta noche es la final y aún estamos recuperándonos de la eliminación el martes pasado del flamante concursante valenciano, José David, con clamor general por todas las redes sociales de tongo. Sabemos cómo son los espectáculos televisivos pero realmente nadie que viera el programa se tragaba la manipulación súper evidente para convertirle en villano con la cara de bon xic que tiene, y sobre todo por sus contrastadas dotes culinarias. Durante estos días se ha paseado, como es de rigor, por programas de tele y radio explicando la intensa experiencia y sus planes de futuro. Hoy veremos el dramático desenlace. Desde luego muchas veces el programa ha parecido más un internado con tendencia sadomaso que un talent-show de cocina.

La noche de los martes nos quedamos en casa, todavía, aunque ahora que ya entramos en el núcleo duro del verano nos cuesta quedarnos quietos en casa. Ideas para pecar las hay a montones. Sigue el Cinema a la Fresca en Velluters, para agosto esperamos la cita con la Filmo d’Estiu, y nos encanta la iniciativa de los Cines Babel, que todos los jueves ponen a 4,5€ las entradas para ver las pelis que salen el viernes de cartel. En Viveros ya empiezan los conciertos de la Feria de Julio. Dejemos a un lado el terrible cartel que se ha marcado el Ayuntamiento y que el amigo Xavi Calvo ya se ha encargado de analizar. Con lo que ha sido el cartelismo valenciano…y qué pena dan los que anuncian eventos públicos. Los artistas de este año, como siempre, variados y masivos, sin un criterio que los ordene.

Para todos los gustos, que si Melendi, que si Rosario, que si el retorno (sic) de Revólver, que si Lori Meyers o La Habitación Roja, que si Fito, Fangoria, las viejas glorias reunidas como Earth Wind & Fire y The Originals (¿en serio?) Blues Brothers Band. Si aceptáis mi recomendación, yo no me perdería a la maravillosa Sara Baras y su montaje La Pepa, estrenado el año pasado por el 200 aniversario de la Constitución de Cádiz. Arte, fuerza y poderío como pocas veces se puede ver en formato danza en nuestra ciudad.

Las afterparties de algunos de los conciertos las están preparando (y muy bien) los chicos de La3, con minibuses que te llevan del recinto de conciertos a la sala para bailar hasta las tantas sin peligro al volante. Es época de fiestas playeras, sesiones cerca del mar y noches que se alargan. Nos gusta dejarnos hacer, ¿verdad?