Plazas de primera

Ha sido mudarme del barrio y abrir Alas, espacio creativo justo al lado de mi antiguo piso. Y allí está, frente al río, en la calle Guadalaviar. Había leído por ahí algo sobre el lugar sin ver la dirección y este fin de semana caminando por la zona, a punto de cruzar hacia las Torres de Serrano, de repente me sorprendí. Entre la retahíla de talleres mecánicos, pollos asados y plantas bajas vacías había un nuevo local que me llamaba la atención por la gente que había dentro y la bonita fachada, sencilla, en sobria madera, todo pulcritud y delicadeza en el logo del sitio tallado en la cristalera, en la colocación del mobiliario. Alas se define como punto de encuentro para aprender disfrutando, para talleres, charlas, y están especializados en libros ilustrados para todas las edades. Precisamente el viernes había revuelo porque se estaba presentando Pornográfica, el cómic del dibujante maño Nacho Casanova que tan bien se está recibiendo. Un precioso álbum que ya desde el título y portada deja clara la temática y que es una pequeña joya. La cita fue un éxito y ahora aún se pueden ver allí expuestos una serie de dibujos del artista. Aunque ya no viva ahí, tengo buena excusa para seguir acercándome a mi antiguo barrio.

Lo que me voy a pensar un poco es la próxima visita a La 3, discoteca señera ahora mismo en Valencia ciudad, con la que tengo sentimientos ambivalentes. El lugar tiene potencial aunque es un antro, no muy cómodo, por momentos irrespirable, y con detalles de gestión muy mejorables, como el trato a la entrada, del servicio de seguridad o la atención cuando se rompe algún vaso en medio de la pista. Si por algo la tropa de bailongos somos fieles es por su programación de sesiones con DJ destacados internacionalmente (memorable en diciembre fue la visita de The Magician) y por el residente Pablo Cebrián que nunca nos decepciona. Este sábado venía el catalán John Talabot y la cosa prometía pero nos quedamos todos un poco con cara de póker. El sonido no era bueno (algo de lo que se suelen quejar habitualmente el público de los conciertos), y con la selección de temas que hacía Talabot, pura tralla, no se suavizaba lo más mínimo. La cosa ha traído cola, y de hecho el lunes el DJ estrella publicaba una queja sobre la sala en su página de Facebook. En este punto, con poco añadir respecto a cuestiones técnicas que el que está en la pista desconoce, hay que señalar que la actitud del artista tampoco fue receptiva ni de atención a lo que pasaba a su alrededor. Cuentan que sus sesiones como DJ son míticas pero en estos gestos es donde se mide un poco la categoría de alguien que raciona su entrega artística según en la plaza en la que se encuentre. Hay plazas de primera y plazas de segunda, y se le notaba. Es por contraste que tenemos, por ejemplo, el excelente y reciente recuerdo de una banda tan enorme y consolidada como M83 ofreciendo un concierto épico en el SOS de Murcia, plaza de segunda para hipsters de pro que van al PS. Cuestion de estilo.

tarin docY ésta es la semana final del Cabanyal Portes Obertes. Repetirme un poco cuando se trata de asuntos tan imperdibles como éste no me pesa. Tienen que ir: los que ya conocen el barrio, para conocerlo mejor y tomar perspectiva del estado de la cuestión ahora mismo; y los que no lo conocen, porque esta iniciativa de la Plataforma Salvem el Cabanyal que ahora cumple quince ediciones, es una manera lúdica incomparable de adentrarse -literalmente- en las casas de sus vecinos y de conocer de primera mano la historia de una resistencia por mantener en pie un patrimonio único en la ciudad, valorado en todo el mundo y maltratado con premeditación y alevosía por el Ayuntamiento. Y todo en un tono relajado, acogedor y festivo.

De la historia de esos vecinos en lucha  por proteger sus casas, de la voluntad de mantener su barrio vivo y digno, de los peores y mejores momentos que ha vivido el Cabanyal en estos quince años va a tratar y con detalle  el documental que está preparando el periodista Sergi Tarín y que ahora mismo busca financiación a través de un verkami. Tarín, profesional de mirada afilada y escritura perfecta, lleva años implicado y filmando de cerca todo lo que ocurre en esas calles (aquí se pueden ver algunos de sus excelentes trabajos en vídeo) y si hay un documental que queremos ver es éste. Desde 5 hasta 500 € se puede contribuir a sacar adelante el proyecto, Abril al Cabanyal. Crònica viva d’una resistència. Y después iremos a brindar con unas ricas cañas y la mejor tortilla de patata a La Paca.


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