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Hedonismo veraniego

Habrá parecido que me cogía vacaciones y nada más lejos de la realidad. Pero el verano es la estación en la que se perdona todo más fácil incluso a una misma, y entran de lleno los imprevistos y el hedonismo para gobernar nuestras vidas. Así me ha pasado a mí en las últimas semanas, pero aquí sigo al pie del cañón. Y hay asuntos pendientes de los que hablar. Es un tema de conversación recurrente que vivir bordeando el Mediterráneo en los meses de verano son vacaciones en sí mismas incluso aunque se trabaje.

Basta coger un poco el coche y alejarse mentalmente de todo con los pies metidos en la arena y la mirada perdida en el mar, o perderse entre pinos por la Calderona con las chicharras de día y la fresca de noche. Es un lujo de los de verdad, de los que no se pagan con dinero. Cuando puedes permitirte viajes a lugares lejanos, bienvenido sea, aunque yo siempre digo -y no es una excusa de autoconsolación- que salir en agosto es una locura que prefiero ahorrarme. Así que brindo por el verano mediterráneo, que no es el del anuncio de cerveza, y por disfrutar de estas semanas de golfeo, pereza y sonrisa tonta antes de que vuelen entre nuestras manos. En un ay nos hemos plantado en agosto, con las ganas que teníamos de que llegara el verano y ahora parece que se nos esfuma. Las semanas que quedan por delante antes del inicio del nuevo curso vamos a intentar paladearlas con trago lento y respiración profunda, bien despiertos y abiertos a los placeres que se nos brindan, con amigos, familia, en soledad o en pareja, buscando el hueco fresco en la ciudad, en el mar o en la montaña, de retiro reflexivo o con espíritu festivo. Cada uno marca soberano sus gustos y alegrías. Cualquier cosa menos arrastrarse por el cabreo y el desánimo.

En la ciudad ya ha empezado el plato estrella del mes de agosto, la Filmo d’Estiu. Ahora que vivo fuera debanner-filmo-estiu-2013 la ciudad me va a costar más ser fiel asistente. Antes en bici lo tenía hecho pero la programación aunque austera es variada e interesantísima. En mi lista subrayadas están las proyecciones de Amour, Pierrot le fou, Tabú, El bazar de las sorpresas, Juan de los muertos, aunque para los que se las hayan perdido hay también recomendables éxitos recientes como Searching for Sugar Man o Argo. Joe Cocker cantaba Summer in the city y somos legión los que lo practicamos gustosamente. Además de la Filmo, hay variedad de terrazas de verano que surgen en estos meses con estrenos recientes, y en el Centre del Carme han retomado por segundo año el Cine d’Estiu los viernes y sábados con una programación de películas relacionadas con el arte y la literatura. Una propuesta curiosa poder ver Drácula de Coppola, Blade Runner o El sol del membrillo en un marco incomparable como es el claustro del antiguo convento.

Es imposible recopilar todos los posibles planes para el buen vivir. El Sagunt a Escena sigue en marcha aunque haya conocido tiempos mejores, y festivales de música los estamos teniendo ya desde junio por toda la comuSagunt-a-escena-2012nidad. La semana pasada fue el Low Cost en Benidorm, ese Little Britain kitsch estupendo donde pudimos gozar con Portishead a pesar de una organización que deja bastante que desear. Y estos días Burriana está a reventar con el popular Arenal Sound. Es tiempo de sudor y de cerveza fresca, de arroces en buena compañía, de libros, de cuerpos al aire, música nocturna y dejarse llevar, todo para coger fuerzas de cara al temido/ansiado septiembre. Que lo disfrutéis mucho y más, y no os dejéis amargar por nada nada del mundo.


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