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Ganas locas de verano

Luego nos quejaremos (yo no, prometido), pero por fin ha llegado el calorazo y podemos lanzarnos a la playa, a las terrazas y tot per l’aire. Ganas tenemos y muchas. Aunque entre semana vayamos hasta arriba de preocupaciones, presupuestos que nos echan para atrás, trabajos en los que recibimos presión y amenazas de despido en mil formas y maneras, aunque haya mal de amores o disgustos en casa…en verano todo sabe mejor, diferente. La ropa se hace mínima,  notamos nuestros cuerpos al aire y eso simplemente ya da sensualidad al día a día. Vienen los meses de ‘terraceo’ con amigos al final del día, bastan unos euros para un par de cervezas y ya tenemos la sonrisa puesta. Los fines de semana de repente se presentan apetitosos sin necesidad de grandes planes, basta con un horizonte: arena, cielo, mar, amigos, música, no hay prisas, no hay teléfono, sólo lo que surja. Efectivamente, este fin de semana abre el Oli-ba-ba, mítico chiringuito de la playa de Oliva. No iba a obviarlo en esta columna, no puedo, sabréis perdonarme. Hay vida más allá de las dunas de nuestra playa bonita, más allá de la silueta de los moais. Sólo os reto a conocerlo, este año la temporada empieza más pronto que nunca así que tiempo, de sobra, y luego hablamos. 8507_242605735880501_1175514803_n

Y aun así el movimiento en la ciudad sigue. Y de hecho no para, porque en verano es tiempo de conciertos (Zenet el viernes en Rambleta), de festival Cinema Jove (del 21 al 28) y múltiples iniciativas de cine a la fresca en los barrios, como la de Proyecto Matraz en el Grao que programa durante los jueves de junio un ciclo de cine anarquista. No conozco todas las pelis pero por ejemplo, ver Casas Viejas de Basilio Martín Patino me parece una apuesta segura. En cuanto a exposiciones además de los preciosos lienzos de Genovés en el Convento del Carmen (hasta el 30 de junio) en los que los seres humanos somos motas, pero motas palpitantes de color y vida, la semana que viene el IVAM (ola ke ase?!) inaugura una exposición del gran escultor vasco Jorge Oteiza. Una ocasión para volver a pisar este museo, ¡oh, gran don!

Aquí va un curioso artículo del periódico británico The Telegraph sobre qué hacer en Valencia este verano. Realmente nada que objetar a lo que dicen, para variar no es una colección de tópicos básicos y resaltan lo que cualquiera de entrada puede resaltar para visitar nuestra ciudad y alrededores. Varias personas últimamente me han pedido que las lleve por l’Albufera y para mí es un placer. Precisamente ésta es una época deliciosa para conocerla, y contemplar en toda la contornada, y llegando hasta Cullera, los campos de arroz inundados ahora mismo de agua esperando al esplendor de finales de agosto, previo a la siega. Quedan pocas opciones para los urbanitas de estar en contacto con las estaciones y su implicación en las cosechas agrícolas, y es un espectáculo que te reconcilia con la tierra, con lo que te rodea. Para no perder el Norte.

 


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