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Flaneo por Valencia

Caminar, patear, farolear, zascandilear, piponear, callejear…hay muchas palabras para describir, o intentar acercarse al flâneaur francés, un término único de tan afinado que el poeta Charles Baudelaire inventó para describir ese vagabundeo sin rumbo fijo por la ciudad. Adaptado al español lo usamos como ‘flaneo’. Y flaneando por el centro histórico de Valencia estuve de forma espontánea un día cualquiera de la semana pasada, en ese punto perfecto que es no tener ni prisa ni demasiado tiempo libre, o te pierdes. Con la excusa de hacer unos recados aprovechando las rebajas me lié a andar y de la zona de Colon me fui hacia el Mercado Central, y luego por la plaza del Negrito hasta Caballeros, y me metí por San Nicolás y esas pequeñas plazas (recoletas, diría mi padre) que son todo calma entre semana. En cualquier rincón puedes descubrir un nuevo negocio por cada otro que ha cerrado, y te llevas sorpresas, unas buenas y otras malas. Seguí hacia la calle Danzas -que solo su nombre ya encandila- y salí por la Lonja para encaminarme ya hacia el otro lado por Bolsería.

Había quedado con Ana y Ricardo (y esta vez se unía Mario también) para nuestra cita periódica para manducar en L’Atmosphère, el maravilloso restaurante que hay en el Instituto Francés (calle Moro Zeit, 6). Su económico menú, con platos diferentes cada día, elaborados con mimo y originalidad, y su legendaria tarta tatin (adoro), todo eso y el trato atento de Juliette y compañía, hacen que seamos fans. Las sobremesas allí se alargan por buenas razones. Una pena que en agosto vaya a estar cerrado. Los menús apañados ahora mismo en Valencia, como el flaneo, son temas recurrentes que no se agotan, y volveré sobre ello.

pensar expoY vuelvo a Isidro Ferrer. Hace poco mas de un año lo conocí en una de las charlas que organizó la Asociación de Diseñadores de la Comunitat Valenciana (ADCV) en la Fundación Bancaja, y quedé fascinada. Ahora y ya que se ha prorrogado (hasta el 26 de julio) no hay excusa para perderse una exposición tan chula como Pensar con las manos, mano a mano entre Ferrer y Pep Carrió, en la Sala Josep Renau de la Facultad de Bellas Artes. Ilustración, poesía en imagen y en palabra, animación y juguetes multimedia (app específica incluida), despliegue de creatividad en resumen. Aunque quizá dé un poco de pereza porque la sala esta lejos del centro merece la pena el viaje.

Y que no se me olvide, esta semana ya ha comenzado también el Festival de Jazz del Palau, confestival_jazz el patrocinio en el nombre, por cierto, de una de mis marcas de ginebra favoritas. Chick Corea, Wynton Marsalis, Madeleine Peyroux, todos los artistas son grandes nombres apetecibles aunque se salen de mi presupuesto. Eso sí, no pienso faltar a otra de las citas clásicas del verano en la ciudad, el concierto del jueves por la noche en los jardines del Palau, este año con Jon Batiste & Stay Human. De lo bueno siempre queremos repetir.

 


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