utielana (1)

Enero abundante

Este tiempo gris de principios de enero nos está haciendo la puñeta. En Valencia no estamos acostumbrados a tantos días seguidos sin ver el sol, o apenas vislumbrarlo. El domingo nos hizo la gracia, al menos, para poder estirar las piernas con ganas y absorber vitamina D. Pero ya sabéis, en esta columna casi no caben las quejas y menos respecto a la meteorología. En días grises nos apetecen otro tipo de cosas, beber vino tinto (más), preparar coca de llanda y tomarla para desayunar con chocolate, para merendar, para volver a desayunar, hasta no dejar ni miga, hacer maratón de alguna serie pendiente -yo estoy entre Masters of Sex y The good wife-, echar mano de las últimas joyas del vídeoclub de Dani -Strómboli, esa isla-, recibir a los amigos en casa,… Yo antes bailaba, es verdad. Este fin de semana, el viernes concretamente, vienen Two Many Djs a pinchar a La3, y me lo voy a perder, a conciencia. Ya volverán, ¿no? Mi flow ahora es otro, soy más un oso.

Pero nada de hibernar tampoco. La moleskine 2014 está en marcha y echa humo. Por fin pasaron las fiestas navideñas y es inevitable caer al menos un día en la vorágine de las rebajas. Es agotador adentrarse entre las pilas de ropa desordenada y los cazadores de gangas pero excepcionalmente para comprar eso que necesitas y que puede estar realmente económico, hay que lanzarse a la batalla. La satisfacción de encontrar las dos prendas que tienes en la lista y caminar tan contenta repasando los tickets y las bolsas y descansar reponiendo fuerzas en, por ejemplo, La Utielana, templo de la comida casera rica rica no tiene parangón. Sus precios y su sabor a cocina de la abuela son imbatibles. Qué felicidad tan simple y estupenda un potaje de garbanzos, un pollo al ajillo o un cocido completo, con postre casero, copa de vino, y todo a menos de 10 €. Qué maravilla también esos locales con clientela variopinta, ejecutivos de la zona, jóvenes de presupuesto estrecho, turistas curiosos que buscan más allá de la plaza la Reina, señoras mayores. Lo barato no tiene por qué ser pobre; alicientes, riqueza, en La Utielana, sobran.

babelEl secreto es saber buscar y, como siempre, no conformarse con lo primero que nos quieren colar en tiendas, bares, o agendas culturales. Desde este fin de semana la Fundación Chirivella Soriano acoge la exposición itinerante de la World Press Photo 2013, que nos da aire a los amantes de la fotografía. Mañana en La Rambleta ponen ese clásico entre los clásicos del cine español, Amanece que no es poco, y la ponen gratis, señores. Insisto, los planes baratos o gratis no tienen que ser de saldo o para rellenar. Pueden tener fundamento, que es lo que buscamos. En la Filmoteca han estado los últimos fines de semana proyectando las dos primeras partes de El Padrino de Francis Ford Coppola en copias restauradas, VO, y a dos euros (¡¡¡!!!). No se puede pedir más. Ha corrido de muro en muro de Facebook la noticia de que la cadena Yelmo instaura los miércoles de cine a 3,90€, y otros muchos cines, como los Babel, se han sumado ya a la iniciativa para no perder comba, ahora que ya ha quedado bien claro que si se bajan los precios las salas se llenan. ¿Nos olvidamos de la cuesta de enero?


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