Viñeta Forges cine

Hambre de cine

Ha sido un verano duro para Id al cine malditos. Durante semanas se han sucedido los estrenos tristes y aunque me proponía seguir sacando reseñas la verdad es que El llanero solitario con un cada vez más insulso Johnny Depp o Lobezno inmortal resultaban muy disuasorias. Podría haber hablado de Star Trek: En la oscuridad, de Expediente Warren, o de Elysium, pero realmente daban para pocas líneas y no me gusta ser una espectadora refunfuñona.

Siempre acabamos hablando de la crisis del cine, de que en España la taquilla es un desastre, de que el pirateo es el rey y precisamente el gran Forges hace unos días hizo referencia a esto en su viñeta de El País. Nos lamentaremos de su cierre cuando ya sea demasiado tarde. Por suerte aún quedan reductos; este verano el cinestudio D’Or, clásico donde los haya, ha tenido gran afluencia, con sus precios imbatibles para ver dos películas recientes. Yo me propongo compensar en los próximos meses. A muchos nos gusta septiembre también porque para el cine es comienzo de temporada interesante. Es época de festivales, primero el de Venecia y luego el de San Sebastián, a lo lejos se preparara también el de Sitges, y con ellos vienen los mejores estrenos.

Este mismo viernes llega The place beyond the pines con Ryan Gosling y Eva Mendes (pasemos por alto el lamentable Cruce de caminos que la distribuidora ha elegido como título), tenemos Mud, con Matthew McConaughey, y ojalá algún cine consiga traer The act of killing, bizarro documental que muchos críticos señalan como película del año. En las semanas que vienen nos esperan Gravity, el thriller espacial con Sandra Bullock y George Clooney que ha fascinado en Venecia, El mayordomo, con Forrest Whitaker y Oprah Winfrey, The blig ring, de Sofia Coppola, La espuma de los días, Michel Gondry adaptando a Boris Vian, La vida de Adéle, triunfadora en Cannes, El consejero, de Ridley Scott y con reparto de lujo, y La gran familia española, de Daniel Sánchez Arévalo, de la que cuentan maravillas. Así que podemos acomodarnos e ir abriendo boca, ¿no?


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