august-osage-county-trailer-05102013-094815

Mi familia y otros animales

Una película que comienza con la voz de Sam Shepard citando a T.S. Eliot no puede ser mala. El rostro y la voz de este dramaturgo, novelista, cineasta, actor, y durante décadas marido de Jessica Lange, es intensidad y seducción desde una actitud auténtica. Recientemente le vimos en la deliciosa Mud, como personaje en la sombra que asume el rol de salvador, o hace unos años en un papel muy lucido en Blackthorn, ese estupendo western crepuscular rodado en inglés por Mateo Gil. En Agosto, August: Osage County en el original -en referencia al condado de Oklahoma en que se desarrolla la historia-, Shepard es el que inicia y prende la chispa. Y menuda chispa. En todas las casas cuecen habas, se dice. La cita de Tolstoi “todas las familias felices se parecen, cada familia infeliz lo es a su manera“, que pertenece a Anna Karenina se ajusta tanto a la realidad, que queda claro que sobre dramas familiares siempre hay algo que contar.

En Agosto, vemos poca armonía. Basada en un montaje teatral obra de Tracy Letts -también actor visto en la serie Homeland, entre otras- que se llevó en Pulitzer en 2008 y adaptado al cine por el propio autor, la película se desarrolla casi por completo en la casa familiar. Y ahí se van desplegando las luces, sombras, y rencillas de ese clan que encabezan Sam Shepard y Meryl Streep. Aunque dura dos horas y con tal panorama podría parecer un hueso difícil de digerir (ése era mi miedo), John Wells, director curtido sobre todo en la televisión, consigue que August: Osage County se haga muy fácil de visionar, y no tan encorsetada como suele ocurrir con las adaptaciones teatrales. La historia, los personajes, están tan vivos que mantienen al espectador despierto y curioso.

Si siempre es preferible ver una película en versión original, para no castrar el sentido completo de la obra, pero en casos como Agosto que se nutre de recitales interpretativos, la regla aún tiene mayor sentido. Sencillamente ver este film doblado es ver otro film, y verlo a medias. El trabajo de todos los actores, del primero al último, es preciso. Secundarios como Benedict Cumberbatch -que últimamente es ubicuo-, Chris Cooper, un grande entre los grandes, Margo Martindale, o Julianne Nicholson son puro matiz, y conforman con el dúo protagonista -Meryl Streep y Julia Roberts, ambas nominadas al Oscar- un conjunto de primera.

August-Osage-County-movieJulia Roberts deja a un lado los papeles un tanto descafeinados que buscan gustar a todo el mundo y se implica en un trabajo difícil, que no pretende realzar su belleza ni su luminosa sonrisa. Ella es la hija mayor resentida, la madre siempre enfadada con su hija adolescente, la esposa abandonada sin explicaciones, la mujer dolida, agotada de tanta lucha en todos los frentes. Luego lo que hace Meryl Streep directamente no tiene nombre. Es la Streep y ya sabemos todos lo buena actriz que es, y parece ya algo repetitivo o automático, pero es que aunque no quieras fijarte, la des por supuesta, no te deja: destaca entre el brillante elenco, se alza como la dama y señora de la versatilidad, de la transfiguración, alcanza un nivel superior. El personaje de la matriarca castigadora podría habérsele ido de las manos pero ella no es de excesos, es afinada y justa. Es un monstruo de actriz. Y da gozo, tanto verla como escucharla, en unos fraseos que son pura musicalidad.


Deja un comentario